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Primer centro de medicina integral para la mujer en Honduras

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Consejos

El cuerpo humano no produce calcio. Es necesario consumirlo en los alimentos.

Desde que nacemos, empezamos a acumular calcio, principalmente en los huesos y los dientes. Es nuestra reserva para la vejez.

Si esta reserva no es fuerte, la probabilidad de sufrir de bajo calcio en los huesos en algún momento, es alta. Es una enfermedad llamada osteoporosis en la cual es muy fácil sufrir fracturas.

La osteoporosis es más frecuente en las mujeres después de la menopausia y en personas que toman medicamentos llamados corticoides por largos periodos.

La osteoporosis se detecta con un examen llamado densitometría ósea o DEXA, una radiografía que mide el calcio en los huesos.

Muchas personas piensan que si toman suplementos de calcio lograrán evitar la osteoporosis antes de que aparezca, pero no se ha demostrado que esto sea algo realmente útil. En cambio, el exceso de calcio puede tener efectos peligrosos para la salud

Función del calcio

El calcio es vital para muchas funciones del cuerpo incluyendo la regulación del ritmo del corazón y tiene muchas otras acciones de los músculos, los nervios y otros órganos.

El calcio, además, necesita de la vitamina D para ser absorbido en el hueso. 

El ejercicio regular, sea aeróbico o de fuerza, también ayuda a fijar el calcio en los huesos.

La mejor manera de consumir el calcio es la natural, es decir, los alimentos. 

Fuentes de calcio y vitamina D en la dieta

En general, se recomienda un consumo diario de calcio entre 1000 y 1500 mg para los adultos. Estas cifras cambian para los niños y para las mujeres embarazadas.

Es importante nunca exceder los 2500 mg de calcio al día, pues es una dosis tóxica. Es una de las razones para no tomar suplementos de calcio si no es necesario.

Se pueden encontrar tablas con estos requerimientos de calcio por edad en la página de los Institutos de Salud de Estados Unidos. 

En esa misma página hay un listado con la cantidad de calcio en los alimentos más recomendados que básicamente son los lácteos, las verduras de hoja verde oscura y los pescados enlatados.

Una taza de leche descremada y una taza de yogur natural descremado, por ejemplo, tienen 300 mg de calcio cada una. Una lata de sardinas tiene alrededor de 324 mg. 

Ejemplos de alimentos con vitamina D son los pescados como el salmón y la trucha y los aceites de hígado de pescado. El hígado de vaca, la yema de huevo y el queso tienen un poco de esta vitamina.

La luz del sol directamente en la piel también produce vitamina D, pero esta manera de adquirirla se ha reducido mucho por la contaminación ambiental y por el mayor riesgo de cáncer de piel al exponerse a la radiación del sol. 

Por todo esto, en algunos países venden alimentos fortificados con vitamina D.

 Suplementos de calcio

Los suplementos alimentarios que contienen calcio se desarrollaron para realizar tratamientos nutricionales y para corregir la osteoporosis, siempre en conjunto con vitamina D y otros medicamentos.

Estos suplementos pueden venir en diferentes presentaciones como tabletas, polvo para disolver e incluso como polvo efervescente.

Algunas tabletas pueden producir problemas digestivos como hinchazón del estómago y gases intestinales.

Están indicados en situaciones específicas. Se recomienda tomar poca cantidad en cada dosis, no más de 500 mg.

Hay diferentes tipos de calcio suplementario: carbonato y citrato son las más comunes. Cada una tiene una indicación especial que es importante revisar con el médico.

Situaciones en las que NO debes tomar suplementos de calcio:

  1. Si estás saludable y puedes comer bien

En general, el cuerpo absorbe muy bien el calcio de la dieta y no es difícil conseguir la dosis diaria mínima por este medio.

Tomar suplementos de calcio sería excesivo.

  1. Si no tienes una enfermedad grave por falta de calcio y mejora con la alimentación

Por ejemplo, la osteopenia, es el hallazgo en una densitometría ósea de una disminución de la densidad del hueso, pero sin llegar al diagnóstico de osteoporosis.

En estos casos, se puede aumentar la ingesta de calcio y vitamina D en la dieta y hacer seguimiento con la densitometría ósea.

  1. Si tienes exceso de calcio en la sangre o la orina

Si por alguna alteración de los riñones u otra causa tienes altos los niveles de calcio en sangre (hipercalcemia) es riesgoso aumentarlos más con el consumo excesivo de calcio y producir problemas en el funcionamiento del riñón, el cerebro y otros órganos y, en ocasiones, generar una arritmia cardiaca.

Si hay exceso de salida de calcio en la orina (hipercalciuria), en algunas personas existe el riesgo de formar piedras en los riñones (cálculos) y a veces problemas de fallo renal.

En estos casos, se debe tener un control con un especialista en Medicina Interna o Endocrinología.

Situaciones en las que PODRÍAS necesitar un suplemento de calcio

Siempre bajo prescripción médica, tanto del tipo de suplemento como de la dosis, podrías necesitar un suplemento de calcio.

Para determinar la dosis del suplemento se tiene en cuenta también el calcio y la vitamina D que estés consumiendo en la dieta para no caer en excesos.

Principalmente se usan suplementos de calcio o vitamina D en las siguientes condiciones:

  1. Raquitismo: es la deficiencia de calcio en los huesos en los niños por falta de Vitamina D. Puede ocurrir en algunas enfermedades digestivas. Debe haber control nutricional y pediátrico. 
  2. Osteoporosis: siempre se asocian tratamientos con medicamentos que ayuden a fijar el calcio en los huesos y que deben ser prescritos por un especialista.
  3. Imposibilidad de consumir calcio en la dieta: pacientes que no se puedan alimentar de manera normal o enfermedades como la intolerancia a la lactosa deben tener un seguimiento estrecho para compensar la dosis diaria de calcio y evitar la descalcificación de los huesos.
  4. Mujeres embarazadas con una dieta baja en calcio: El calcio en el embarazo puede evitar los graves aumentos de presión arterial denominados preeclampsia.

Los diagnósticos de osteopenia y osteoporosis deben tener seguimiento con exámenes de densitometría ósea y con el especialista.

No olvides evitar la automedicación y primero ir al médico antes de comenzar cualquier tratamiento por tu cuenta.

Referencias

Cochrane Suplementos de calcio durante el embarazo para la prevención de los trastornos hipertensivos 

Huesos sanos Calcio/Vitamina D

Mayo Clinic ¿Cuándo debo tomar suplementos de calcio?

Mayo Clinic Raquitismo.

MedlinePlus Suplementos de calcio

MSKCC Control del cáncer – Suplementos de calcio

NIH El calcio y la vitamina D: Importantes a toda edad

NIH Vitamina D

Radiology info Densitometría ósea

Reumatología Clínica Suplementos de calcio y vitamina D ¿para todos?

Los problemas de tiroides afectan la vida diaria y pueden disminuir la esperanza de vida. Realizarse exámenes con regularidad es importante para evitar cualquier riesgo. 

La prueba TSH, así como otras mencionadas dentro de este artículo, sirven para concretar datos sobre la tiroides. Esta última es una glándula situada en la parte inferior del cuello, justo debajo de la manzana de Adán. 

La función principal de la tiroides es secretar hormonas que regulan procesos de absorción de nutrientes dentro del cuerpo, por lo que un problema directo en esta glándula repercute en la salud general de todo el sistema. 

Puedes conocer más sobre la tiroides y sus principales afecciones dentro de este artículo dedicado a ello. 

Sin embargo, determinar el padecimiento concreto es un proceso un poco más complejo, es por ello que se realizan diversas pruebas para ello: 

● Prueba de la TSH 

● Pruebas de T4 

● Prueba de T3 

● Pruebas de anticuerpos tiroideos 

Prueba TSH: Este es un procedimiento realizado a partir de una prueba de sangre en la que se mide los niveles de la hormona tiroides. En caso de que estos sean muy altos o muy bajos se realiza un diagnóstico del estado de esta glándula. 

Este procedimiento es completamente seguro y no posee ningún riesgo a pequeño, mediano o largo plazo. Además, no requiere ningún tipo de preparación (fuera de un pequeño ayuno, si el doctor lo requiere) y puede ser realizado en su laboratorio de confianza. 

Pruebas T4: Dentro de esta prueba se busca adentrarse en aspectos específicos de las hormonas de la tiroides. En este caso, la prueba T4 (o prueba de la tiroxina) determina los niveles de la misma dentro del cuerpo. La hormona T4 regula los procesos metabólicos. 

El tener un nivel de concentración ligeramente alto de esta hormona no significa necesariamente que exista un problema directamente con la tiroides, ya que también puede aumentar en mujeres embarazadas y mujeres que estén consumiendo anticonceptivos. 

Al igual que la prueba anterior, esta es realizada a través de la sangre, por lo que no representa un riesgo para la salud de la persona, y además de un pequeño ayuno, no requiere

de ninguna preparación. 

Prueba T3: Esta prueba, por otro lado, busca determinar los niveles de triyodotironina, u hormona T3, dentro de la sangre. Esta es la encargada de regular el peso, temperatura y energía en el cuerpo. 

Es importante realizar esta prueba cuando existen síntomas de que puede existir hipertiroidismo, ya que esta hormona está altamente ligada a esta enfermedad. 

Esta prueba se realiza a partir de un análisis de sangre, y no requiere preparación previa a no ser que un especialista recomiende algún medicamento antes de la misma. 

Prueba de anticuerpos tiroideos: Esta prueba, a diferencia de las anteriores, no busca encontrar un exceso de T4 o T3 dentro de la sangre, sino que trata de identificar anticuerpos que puedan dañar la tiroides y causar un incremento o disminución en la producción de las hormonas mencionadas anteriormente. 

Según MedlinePlus (2020), estos son algunos de los anticuerpos utilizados para las pruebas: 

Anticuerpos antiperoxidasa tiroidea (TPO, por sus siglas en inglés): Estos anticuerpos pueden ser un signo de: 

Enfermedad de Hashimoto, también conocida como tiroiditis de Hashimoto: Es una enfermedad autoinmunitaria y la causa más común del hipotiroidismo. Hipotiroidismo significa que la tiroides no produce suficientes hormonas tiroideas. 

Enfermedad de Graves: También es una enfermedad autoinmunitaria y la causa más común de hipertiroidismo. Hipertiroidismo significa que la tiroides produce demasiada cantidad de ciertas hormonas tiroideas. 

Anticuerpos antitiroglobulina (Tg): Estos anticuerpos también pueden ser un signo de la enfermedad de Hashimoto. La mayoría de las personas con enfermedad de Hashimoto tienen niveles altos de anticuerpos Tg y TPO. 

Anticuerpo antirreceptor de la hormona estimulante de la tiroides (TSH, por sus siglas en inglés):Estos anticuerpos pueden ser un signo de la enfermedad de Graves. 

Al ser una prueba de sangre, esta tampoco requiere de ninguna preparación previa. 

Es importante saber reconocer síntomas de problemas en la tiroides antes de que escalen a algo más grande. Todos los procedimientos a realizarse son completamente seguros, y la preparación depende de qué se quiera hacer y las recomendaciones del doctor. 

Recuerda que un diagnóstico a tiempo puede llegar a salvar tu vida.

Fuentes: 

https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/hypothyroidism/symptoms-causes/ syc-20350284 

https://www.niddk.nih.gov/health-information/informacion-de-la-salud/pruebas-diagnos ticas/pruebas-tiroides 

https://medlineplus.gov/spanish/thyroidtests.html https://medlineplus.gov/spanish/pruebas-de-laboratorio/prueba-de-tiroxina-t4/ https://medlineplus.gov/spanish/pruebas-de-laboratorio/pruebas-de-triyodotironina-t3/ https://medlineplus.gov/spanish/pruebas-de-laboratorio/anticuerpos-antitiroideos/


Muchos problemas dentro de la tiroides pueden derivar en cambios en el peso y ritmo
cardíaco, por lo que conocerla puede ayudar a prevenir futuras enfermedades.
La tiroides es una glándula con forma de escudo que se ubica debajo de la manzana de Adán
en la parte posterior del cuello, etimológicamente esta proviene del griego thyreos y eidos,
significa forma de escudo.


Esta es la encargada de regular una gran diversidad de complejos procesos dentro del cuerpo
humano, entre ellos la quema de calorías y el ritmo de nuestro corazón. Es por ello que
cualquier problema derivado de la tiroides puede derivar en un aumento o disminución de
peso, así como problemas cardíacos.


Similar a muchos de los padecimientos existentes dentro del cuerpo humano, es importante
reconocer que los problemas dentro de la tiroides están fuertemente ligados a un factor
genético, por lo que conocer el historial médico de padres y abuelos puede ayudar a prevenir
futuras complicaciones.


Dentro de los principales problemas que podrían presentarse dentro de esta glándula se
pueden encontrar:


● Bocio (Agrandamiento de la tiroides)
● Hipertiroidismo
● Hipotiroidismo
● Cáncer de tiroides
● Nódulos
● Tiroiditis


Las complicaciones más comunes de la tiroides son el hipertiroidismo y el hipotiroidismo. El
primero es la producción excesiva de hormona tiroidea, lo que deriva en una pérdida de peso
nerviosismo excesivo, Insomnio, palpitaciones y cansancio inexplicable; y por otro lado el
último genera un efecto contrario, es decir que se produce menor cantidad de hormona de la
que el cuerpo necesita, lo que causa fatiga, sensibilidad al frío, aumento de peso e hinchazón
en la cara.


En ambos casos es necesario reconocer los síntomas y hablarlo con un especialista para tener
una respuesta concreta. Los exámenes a realizarse para detectar anormalidades en la tiroides
incluyen:
● Prueba de la TSH
● Pruebas de T4
● Prueba de T3

● Pruebas de anticuerpos tiroideos
● Ecografía
● Exploración (gammagrafía) de la tiroides
● Prueba de absorción de yodo radiactivo


Puedes revisar nuestro artículo sobre algunas de estas pruebas para saber en qué consisten y
saber cuál se acomoda más a tu caso.


¿Existe alguna forma de cuidar la tiroides?
Una de las principales formas de cuidar esta glándula sumamente importante es llevar una
alimentación adecuada y tener buenos niveles de yodo en el sistema. Así mismo, es
importante reconocer síntomas que puedan determinar cualquier problema, sin dejarse llevar
por el miedo, y realizar exámenes de rutina con un doctor para verificar el estado de la
misma.


Fuentes:

https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/hypothyroidism/symptoms-causes/syc-20350284#

https://medlineplus.gov/spanish/thyroiddiseases.html
http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S1561-29532004000100004&script=sci_arttext&tlng=pt
https://scielo.isciii.es/pdf/pap/v11s16/original4.pdf
https://www.husi.org.co/el-husi-hoy/como-cuidar-su-tiroides
https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/hipertiroidismo

Después de la pandemia del coronavirus, entendimos que no todas las personas responden igual a una infección.

Mientras algunos no parecen siquiera enfermos, otros pueden complicarse de manera grave.

Algo similar ocurre con las infecciones urinarias.

A pesar de que, en mujeres en edad fértil, la cistitis es una infección muy común y que rara vez se complica, hay otros grupos de personas en las que una infección urinaria puede tener serias consecuencias.

En estos casos, la consulta temprana es vital y puede evitar hospitalizaciones y muertes.

¿Qué es una infección urinaria?

Es una enfermedad producida cuando las bacterias de la piel, el colon o los alrededores de las vías urinarias entran en la orina y se multiplican.

Es más común en mujeres porque el conducto de salida de la orina desde la vejiga (uretra) es muy corto y se encuentra muy cerca de la vagina y el ano.

Así, fácilmente la orina se expone a las bacterias del flujo vaginal o de la materia fecal.

En épocas de cambios hormonales como la menopausia o el embarazo, la vía urinaria cambia y es más fácil tener infecciones.

Las infecciones urinarias bajas (en vejiga y uretra) son mucho más frecuentes que las altas (afectan los riñones).

¿Cómo se diagnostica una infección urinaria?

Se sospecha una cistitis en cualquier persona con sensación de ardor o quemazón al orinar, dolor abdominal bajo, orina con sangre, ganas de orinar con frecuencia y poca cantidad cada vez.

En personas de bajo riesgo, se puede tratar la infección sin necesidad de tomar exámenes.

Si hay dolor en la parte baja de la espalda, fiebre, vómito o signos de enfermedad grave, se sospecha una infección del riñón y los exámenes y tratamientos se harán de manera prioritaria en un hospital.

El examen más común que se solicita es el de orina simple (parcial de orina o uroanálisis) que puede mostrar signos de la infección y otras alteraciones.

La confirmación de una infección urinaria siempre se hace con un urocultivo, aunque este es un examen que no se hace de rutina, sino por lo general en infecciones urinarias más complicadas o como seguimiento para confirmar que el tratamiento antibiótico tuvo éxito.

En el urocultivo se determina exactamente cuál es la bacteria causante de la infección y cuáles antibióticos sirven para eliminarla.

Para que los exámenes sean confiables es muy importante tomarlos adecuadamente. 

Es fundamental el aseo genital con agua, orinar primero en el inodoro un poco y luego sí recoger la muestra en el recipiente estéril destinado para ello sin tocar con los dedos ni el interior ni el borde porque las bacterias de las manos pueden contaminar la muestra de orina.

¿Cuándo preocuparse por una infección urinaria?

Los grupos de especial cuidado al hablar de infecciones de las vías urinarias son:

  • Niños
  • Mujeres embarazadas
  • Hombres
  • Personas con demencia
  • Cualquier persona con infecciones urinarias que repiten

Infecciones urinarias en niños

Es muy probable que un bebé de menos de seis meses con infección urinaria tenga que ser tratado en el hospital. 

Los menores de dos meses con seguridad lo necesitarán porque presentan un alto riesgo de presentar infecciones del riñón y graves complicaciones.

Es una infección difícil de diagnosticar porque a veces solo es un bebé que llora mucho y tiene fiebre sin problemas muy obvios en la orina. 

Por esto, puede ser tratada como otra infección, respiratoria por ejemplo, y no dársele la importancia suficiente.

Siempre se debe hacer diagnóstico y seguimiento con urocultivos en niños pequeños y hacer toma de ecografía de vías urinarias y tal vez otros exámenes para descartar malformaciones del riñón o una enfermedad llamada reflujo vesicoureteral (la orina se devuelve desde la vejiga hacia arriba) que serían la causa de la infección.

Infecciones urinarias en el embarazo

En el embarazo, las infecciones urinarias son peligrosas porque aumentan el riesgo de hospitalizaciones por pielonefritis (infección del riñón), parto prematuro, bajo peso del recién nacido y ruptura prematura de membranas (las membranas que protegen al bebé se rompen antes del parto aumentando el riesgo de infecciones).

Todo esto conlleva el problema adicional de aumentar las hospitalizaciones y el riesgo de muerte tanto de la madre como del bebé.

Por eso, en embarazadas se solicitan los exámenes de orina (uroanálisis y urocultivos) en varias oportunidades, sobre todo en los primeros tres o cuatro meses y cerca del parto.

Un examen de orina con signos de infección, incluso si la mujer no presenta ningún síntoma, se trata como una infección en el embarazo.

Infecciones urinarias en hombres

En los hombres es más difícil que se presente una infección urinaria porque la uretra es más larga y es menos probable que las bacterias lleguen a la orina.

Por eso, además del tratamiento rápido para impedir la progresión de la infección hacia el riñón, es importante averiguar si existe una posible obstrucción del flujo normal de orina en especial si se presenta dolor abdominal bajo.

Las causas más frecuentes de esta obstrucción son el aumento de tamaño de la próstata, la estrechez uretral (por infecciones de transmisión sexual previas o uso de sondas para extraer la orina, por ejemplo), cálculos urinarios. 

También se deben descartar enfermedades que disminuyan las defensas naturales del cuerpo como la diabetes, por ejemplo.

Infecciones urinarias y demencia

La demencia más conocida es la de Alzheimer, pero existen muchas otras condiciones similares en las cuales la persona presenta pérdidas importantes de memoria, desorientación y otras formas de deterioro mental.

En estos casos, es difícil el diagnóstico de infección urinaria porque el paciente no está consciente de lo que es normal o no y puede fácilmente pasar por alto los síntomas.

Además, como la mayoría de personas con demencia son ancianos, por lo general las defensas del cuerpo están disminuidas y es raro que se presenten signos claros de infección como la fiebre.

A veces, la única manera de sospechar que una persona con demencia tiene una infección urinaria es porque su estado mental se altera: se agitan más, tienen alucinaciones y, en general, empeoran de repente.

Infecciones urinarias recurrentes

En todos estos grupos suele haber infecciones urinarias a repetición porque hay factores de riesgo asociados.

Es clave hacer seguimiento con uroanálisis y urocultivos constantes para evitar que los riñones sufran proporcionando el tratamiento antibiótico acertado y completo a tiempo, si es necesario por tiempo prolongado.

En mujeres sin estos factores de riesgo, a veces se presentan infecciones urinarias recurrentes que deberían tener seguimiento por un urólogo para descartar complicaciones de salud nuevas.

El objetivo en todos los casos es curar la infección e impedir el daño del riñón.

Referencias

MedlinePlus Infección urinaria en niños

Infecciones del tracto urinario (para Padres) – Nemours KidsHealth

Manual MSD Infección urinaria en lactantes y niños

NIDDK NIH Infección de vejiga en niños

Manual MSD Infección urinaria en embarazo

MD SAUDE Infección urinaria en el embarazo: riesgos y tratamiento

Infección de la vejiga en los hombres: ¿Cuáles son los síntomas?

Infecciones de las vías urinarias en los hombres

Consecuencias conductuales de la infección de orina en personas con alzheimer y otras demencias

La demencia altera los síntomas de la infección urinaria

Salusmayores Infección de orina y demencia

Elsevier Infección urinaria recurrente en mujeres

Cistitis crónica: ¿hay una cura?

El hígado es el verdadero órgano vital. Es irremplazable y, cuando falla, la vida se acaba poco a poco.

Afortunadamente, tiene una gran capacidad de curarse a sí mismo.

Los griegos antiguos lo sabían. De ahí el mito de Prometeo, castigado por Zeus a que todos los días un águila le devorara el hígado. La víscera se volvía a regenerar y el castigo seguía eternamente.

Esa capacidad de regeneración hace posible, por ejemplo, los trasplantes con donante vivo, pues el receptor sólo necesita una porción de este órgano, mientras que el donante recupera, en pocos meses, la totalidad del hígado que donó.

¿Para qué sirve el hígado?

Entre las principales funciones del hígado están:

  • Limpiar la sangre de medicamentos y toxinas
  • Producir defensas y eliminar infecciones
  • Producir colesterol y las proteínas que transportan las grasas en la sangre
  • Ayudar en la coagulación de la sangre
  • Almacenar el azúcar de la sangre
  • Procesar la hemoglobina y almacenar hierro
  • Producir la bilis para digerir las grasas
  • Convertir el amoniaco en urea

¿Cómo se puede dañar el hígado?

El hígado es un órgano que está muy conectado con la circulación de la sangre de todo el cuerpo, por lo que puede sufrir como consecuencia de muchísimas enfermedades y toxinas.

También por eso, es el primer órgano a donde hay invasión (metástasis) de cánceres en otros órganos.

La enfermedad asociada con más frecuencia al hígado es la presencia de cálculos en la vesícula biliar, una pequeña bolsa donde se digieren las grasas de los alimentos gracias a la bilis producida en el hígado.

Esta bilis contiene colesterol que, en forma de cristales, puede acumularse y formar piedras o cálculos que en cualquier momento pueden producir una obstrucción.

Si la obstrucción dura mucho tiempo, el riesgo de daño de las células del hígado es alto y se podría producir una cirrosis.

La cirrosis por alcohol y por cálculos biliares es una de las enfermedades más comunes que existen.

Las hepatitis de diversas clases y las toxinas también producen daños severos en el hígado y son bastante frecuentes.

El hígado graso no alcohólico, una condición cada vez más encontrada en ecografías abdominales en el mundo occidental se está convirtiendo en una causa importante de daño del hígado. Se relaciona con los malos hábitos alimentarios, el sobrepeso, la obesidad, la resistencia a la insulina, y con el azúcar y los triglicéridos altos en la sangre.

¿Cómo saber si mi hígado funciona bien?

Existen tres maneras básicas de vigilar la integridad y función del hígado.

  1. Chequeo médico

Existen muchos exámenes de laboratorio que es necesario verificar cuando se sospecha un daño del hígado. 

Sin embargo, toda exploración comienza en el consultorio del médico general y luego con los especialistas.

El médico indaga sobre antecedentes personales como consumo de drogas y alcohol o conductas sexuales de riesgo que puedan producir infecciones de transmisión sexual.

Los antecedentes familiares y personales de enfermedades del hígado, el colesterol y los triglicéridos, diabetes, cáncer, también ayudan a detectar problemas a tiempo.

Tanto el sobrepeso y la obesidad como la pérdida repentina de peso se deben tener en cuenta.

Los síntomas como color amarillo en piel y ojos (ictericia), orina oscura, materia fecal de color blanco, dolor en el lado superior derecho del abdomen, abdomen inflamado, picor en la piel, entre otros, se relacionan con diferentes enfermedades hepáticas.

También el médico, durante la palpación del abdomen, puede notar anomalías. Las principales son dolor, hígado muy aumentado de tamaño (signo de congestión del hígado) o hígado pequeño y duro (signo de cirrosis), líquido en el abdomen (ascitis).

  1. Ecografía abdominal y de vías biliares

El examen de ultrasonido abdominal permite evidenciar problemas antes de que se presenten síntomas graves.

En una ecografía, se puede detectar la presencia de cálculos y la probabilidad de que estén produciendo una obstrucción dependiendo de dónde estén ubicados.

Se pueden ver cambios estructurales del hígado como aumento de tamaño cuando está congestionado o disminución de tamaño cuando hay una cirrosis.

El ultrasonido también es útil para evidenciar el hígado graso alcohólico y no alcohólico.

También se pueden detectar tumores o masas.

  1. Exámenes de laboratorio

Hay algunos exámenes de laboratorio que también se pueden alterar en otras enfermedades, pero que pueden dar una señal indirecta de un fallo en el hígado como:

  • Prueba de coagulación: Tiempo de protrombina (TP)
  • Albúmina y Proteínas totales en la sangre
  • Glucosa en sangre
  • Hemograma o cuadro hemático
  • Pruebas de función del riñón: Creatinina en sangre y examen general de orina (uroanálisis o parcial de orina)
  • Calcio en la sangre
  • Colesterol y triglicéridos

Por otro lado, hay pruebas más específicas que miden las funciones del hígado y pueden orientar al sitio del daño:

  • Bilirrubinas: total, directa e indirecta
  • Transaminasas:

Transaminasa Oxalacética (TsGO)/Aspartato aminotransferasa (AST/TGO)

Transaminasa Pirúvica (TsGP)/Alanina aminotransferasa (ALT/TGP)

  • Fosfatasa alcalina
  • Deshidrogenasa láctica (DHL)
  • Gamma Glutamil Transpeptidasa (GGT)

Si además se sospecha una causa muy específica del daño hepático, en especial una hepatitis viral, se solicitarán exámenes que detectan la presencia de estos virus como anticuerpos y antígenos específicos para cada enfermedad.

Después, el especialista decidirá si se necesitan exploraciones más complejas.

Todas estos análisis son el primer paso para detectar enfermedades en el hígado sin el cual, recuérdalo, no puedes vivir.

Referencias

Amhigo.com El hígado de Prometeo y la regeneración hepática

Cancer.org Cáncer de hígado ¿cómo se diagnostica?

Kidshealth Análisis de sangre: función hepática (hígado)

Manual MSD Pruebas hepáticas en sangre

Mayo Clinic Enfermedad hepática del hígado graso no alcohólico

Mayo Clinic Estudios de la función hepática

Mayo Clinic Trasplante de hígado de donante vivo

MedlinePlus Pruebas funcionales hepáticas

Stanford Medicine Anatomía y función del hígado

Para entender bien de qué trata, primero hablaremos que son los triglicéridos.

Los triglicéridos son un tipo de grasa (lípido) que se encuentra en la sangre.

Cuando comes, tu cuerpo convierte las calorías que no necesita usar de inmediato en triglicéridos. Los triglicéridos se almacenan en las células grasas. Más tarde, las hormonas liberan triglicéridos para obtener energía entre comidas.

Si ingieres regularmente más calorías de las que quemas, particularmente de alimentos ricos en carbohidratos, es posible que tengas triglicéridos altos (hipertrigliceridemia). Y esto puede aumentar su riesgo de sufrir un ataque al corazón o un derrame cerebral.

Según las guías de la Asociación Americana de Cardiología del año 2018 clasifica los triglicéridos en ayunas de menos de 150 mg/dL (1,7 mmol/L) como deseables. Hipertrigliceridemia moderada como 150-499 mg/dL y la Hipertrigliceridemia grave como 500 mg/dL o más

Según la Asociación Nacional de Lípidos aconseja lo siguiente para reducir tus triglicéridos:

  1. Limite los alimentos ricos en almidón 

Como panes blancos, cereales, maíz, galletas saladas, pasta, patatas y arroz blanco. Cuando elegir alimentos ricos en almidón, mantener las porciones pequeñas. En lugar de blanco, elija Panes 100% integrales, cereales, galletas, pasta y arroz integral. Avena y frijoles y guisantes secos también son excelentes opciones.

  1. Evite el alcohol o consuma pequeñas cantidades

El alcohol puede aumentar sus TG, especialmente el consumo excesivo de alcohol con un alto contenido de grasa en la comida. El tipo de alcohol no parece importar: las cervezas y los vinos tienen el mismo efecto sobre el aumento de los niveles de triglicéridos. Evitar el alcohol por completo durante un mes puede resultar en una reducción significativa en los niveles de triglicéridos. 

  1. Limite los alimentos con alto contenido de azúcar

Trate de limitar los alimentos con alto contenido de azúcar natural y añadida. La Asociación Nacional de Lípidos apoya la guía de la American Heart Association (AHA) para limitar azúcar agregada a no más de 6 cucharaditas para mujeres y 9 cucharaditas para hombres cada día.

  1. Incluya grasas saludables en las comidas

    Come alimentos con grasas saludables. Elige pequeñas cantidades de aceite vegetal (canola, maíz, oliva, cártamo o soja) dentro de tus calorías diarias totales, elija sin sal, nueces, semillas, mantequillas de nueces o aguacate en comidas y meriendas. Comer menos alimentos con grasas no saludables como carnes grasosas, y postres y productos lácteos ricos en grasas

  1. Apunta a un peso saludable

Si tiene sobrepeso, coma menos porciones de alimentos ricos en calorías y más grandes porciones de verduras y otros alimentos bajos en calorías. Intenta inicialmente perder entre el 5 y el 10 % de su peso corporal, esto puede conducir a una reducción significativa de los niveles de triglicéridos.

  1. Haga que el ejercicio sea parte de su día

Obtenga al menos 30 minutos de intensidad moderada al hacer ejercicio la mayoría de los días, o al menos 150 minutos de ejercicio cada semana. Para reducir mejor sus TG y para pérdida de peso, trabaje hacia 200 a 300 minutos de ejercicio de intensidad moderada cada semana

¿Qué examen debo realizarme para saber si tengo triglicéridos altos?

 Si quieres saber si sus niveles de triglicéridos se encuentran altos es decir si tiene hipertrigliceridemia puede realizarse la prueba de triglicéridos, esta ayuda a medir los niveles de triglicéridos en sangre. Ayudará a su médico a determinar su riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca, a estimar el nivel de colesterol LDL en la sangre. Puede mostrar si tiene inflamación en el páncreas y si está en riesgo de desarrollar aterosclerosis. La aterosclerosis ocurre cuando la grasa se acumula dentro de las arterias. Puede aumentar su riesgo de sufrir un ataque al corazón o un derrame cerebral

Referencias

  1. Triglycerides: Why do they matter? Mayo Clinic. 2022. https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/high-blood-cholesterol/in-depth/triglycerides/art-20048186 
  2. Lifestyle Changes to Reduce Triglycerides. National Lipid Association. Advice from the National Lipid Association Clinician’s Lifestyle Modification Toolbox. https://www.lipid.org/sites/default/files/lifestyle_changes_to_reduce_triglycerides.final_edits.7.17.16_0.pdf 
  3. Alan Jacobsen, MBBCH. Hypertriglyceridemia Management According to the 2018 AHA/ACC Guideline. 2019. https://www.acc.org/latest-in-cardiology/articles/2019/01/11/07/39/hypertriglyceridemia-management-according-to-the-2018-aha-acc-guideline 
  4. Dietary advice for management of High Triglycerides. Cambridge University Hospitals. 2011. https://www.cuh.nhs.uk/patient-information/dietary-advice-for-management-of-high-triglycerides/ 

Triglyceride Level Test. Healthline. 2018. https://www.healthline.com/health/triglyceride-level

El páncreas es un órgano misterioso ubicado detrás del estómago y el intestino, cerca del hígado.

Como todo buen trabajador, actúa en silencio y eficientemente, y solo lo notas cuando está muy dañado.

Produce enzimas que se unen con los jugos gástricos del hígado y el intestino para que ocurra la digestión de los alimentos. Esto lo hacen sus células alfa.

Las células beta, en pequeñas islas dentro del órgano, curiosamente, hacen algo totalmente diferente: producen hormonas. Una de ellas, el glucagón, es una de las llamadas hormonas del estrés. La otra, más famosa, es la insulina.

Función de la insulina

La insulina se produce cuando el azúcar (glucosa) de los alimentos se absorbe a la sangre. Su objetivo es hacer que este azúcar entre en las células, especialmente en el músculo, y produzca energía.

Pero muchas veces esta orden no es respondida. Esto se llama resistencia a la insulina. 

La insulina entonces aumenta y aumenta, pero el azúcar se queda en la sangre, se acumula y empieza a ser dañino. Se produce una prediabetes y luego una diabetes tipo 2, cada vez más común, ya no solo en adultos, sino en niños y adolescentes.

Más azúcar en la sangre fuerza al páncreas a trabajar cada vez más, hasta que, poco a poco, deja de producir suficiente insulina. Entonces, seguramente tendrás que inyectarte la insulina faltante.

Pero siempre se puede prevenir o revertir este proceso y hacer que la insulina natural trabaje a su máxima capacidad.

Las siguientes recomendaciones sirven para dos cosas:

  • Para que tu páncreas no se dañe o para que se repare en alguna medida este daño.
  • Para que tu cuerpo no haga resistencia a la insulina y esta hormona funcione al máximo.

Consejo No. 1: Come de manera saludable

El objetivo al comer debe ser no aumentar súbitamente el azúcar en la sangre y así evitar el desperdicio de la insulina natural.

Para esto, se recomienda no hacer grandes comidas, sino comer menos, pero de cuatro a seis veces al día. Esto regula la producción de insulina y el nivel de azúcar en la sangre. 

Además, debes encontrar el tiempo y el lugar para comer con calma y para masticar adecuadamente los alimentos.

Es útil consumir:

  • Fibra soluble: ayuda además a reducir el colesterol en la sangre. Está especialmente en la avena, las legumbres, la linaza, la cebada, las coles de Bruselas y frutas como las manzanas y las naranjas.
  • Vegetales de diferentes colores: proporcionan nutrientes y antioxidantes que impiden la acción de los radicales libres (sustancias que inflaman y dañan los órganos). 
  • Carbohidratos (harinas y azúcares) que produzcan baja liberación de azúcar a la sangre y le dejen tiempo a la insulina para actuar. Se llaman carbohidratos de bajo índice glicémico y algunos de ellos son: las batatas, el arroz integral, la quinua, la avena.
  • Otras sustancias que disminuyen la resistencia a la insulina: el fenogreco, la cúrcuma, el jengibre, el ajo, la canela, el té verde, el vinagre de sidra de manzana.

Consejo No. 2: No comas cosas perjudiciales

Aunque es difícil, porque casi todos los productos comerciales actuales (bebidas azucaradas, productos de galletería y pastelería, helados, etc.) los contienen en alguna medida, deberíamos evitar:

  • Los azúcares añadidos como la sacarosa o azúcar de mesa y el jarabe de maíz. Son altamente procesados y contienen gran cantidad de fructosa. Elevan mucho y rápidamente el azúcar en la sangre con las complicaciones que ya hemos comentado.
  • Las grasas artificiales, conocidas como grasas trans aumentan el peso corporal, lo cual empeora la resistencia a la insulina y, además, aumentan el colesterol. 
  • El alcohol: aumenta el peso por el exceso de calorías que tiene, empeora la resistencia a la insulina y puede producir cambios muy bruscos de azúcar, sobre todo en diabéticos que toman medicamentos.

Consejo No. 3: No fumes

El cigarrillo produce sustancias tóxicas para todos los órganos, incluyendo el páncreas.

Aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular y cáncer, y empeora el estrés general del cuerpo y su capacidad de curarse a sí mismo.

Consejo No. 4: Descansa

Es necesario dormir por lo menos siete horas al día y que eso se manifieste en una sensación real de descanso.

Se debe detectar el estrés crónico y actuar contra él. Las hormonas del estrés empeoran la resistencia a la insulina.

Consejo No. 5: Haz ejercicio

Se recomienda realizar por lo menos 150 minutos de ejercicio aeróbico a la semana: caminar, nadar, practicar un deporte.

Sería ideal tener un programa de ejercicios aeróbicos y de resistencia combinados pautados con un médico y un entrenador.

El ejercicio ayuda a bajar de peso, disminuye el estrés y ayuda a que el azúcar sea utilizado en los músculos, lo cual mejora los niveles de glucosa y disminuye la resistencia a la insulina.

Consejo No. 6: Pon atención a los cambios de tu cuerpo

Si hay sobrepeso u obesidad, en especial si la grasa se acumula en la región del abdomen, habrá mayor resistencia a la insulina, además del riesgo agregado para el corazón y otros órganos.

El aumento de la presión arterial debe alertarnos al riesgo de sufrir de otras enfermedades. 

Si los niveles de glucosa ya son muy altos, el cuerpo lo manifestará: tendrás mucha sed, muchas ganas de orinar, en especial en las noches, mucha hambre y más agotamiento físico y mental.

Consejo No. 7: Pon atención a tus exámenes de laboratorio

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Si hay sobrepeso y obesidad o tienes antecedentes familiares de diabetes, independientemente de la edad, deberías tomar cada año por lo menos:

  • Examen de azúcar en la sangre (glucosa en ayunas)  
  • Perfil lipídico: colesterol total, HDL y LDL y triglicéridos 

Si la glicemia en ayunas está aumentada se hacen otros laboratorios para verificar si hay diabetes:

  • Prueba de tolerancia oral a la glucosa: dos exámenes de sangre con dos horas de diferencia para determinar de nuevo la glucosa, primero en ayunas y luego de consumir una cantidad de azúcar determinada. 
  • Hemoglobina glicosilada o Hemoglobina glicada o HbA1c: Da el promedio de la cantidad de azúcar en la sangre en los últimos tres meses.

Si se diagnostica prediabetes o diabetes, te solicitarán otros exámenes para determinar la función del riñón y la presencia de azúcar en la orina como la creatinina y el uroanálisis o parcial de orina. 

En ocasiones, se necesitarán exámenes algo menos comunes como la curva de insulina en tres horas que se compara con los exámenes de glucosa para decidir el tratamiento en ciertos pacientes con hipoglicemia (bajo azúcar) o diabetes de difícil manejo.

La importancia de todos estos exámenes radica en las acciones que se tomen para mejorar; no son solo un número.

Una vez que se tomen acciones prácticas, sea en cambios del estilo de vida como los mencionados o con la toma de medicamentos cuando sea necesario, se debe hacer seguimiento con más exámenes para verificar que el cuerpo está respondiendo y tu insulina natural está trabajando.

Referencias:

Healthline Formas naturales para mejorar la sensibilidad a la insulina

Kidshealth Diabetes

Mayo Clinic Diabetes: Diez formas de evitar complicaciones

Medline Plus Cuidados personales – la diabetes tipo 2

Medline Plus Datos sobre las grasas trans

Medline Plus Diabetes y alcohol

NIDDK NIH 4 pasos para controlar la diabetes

NIH El poder del páncreas

PAHO Deficiencia de acción insulina

PAHO Diabetes

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