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La influenza (gripe) y el COVID-19 son enfermedades virales que se pueden confundir debido a que los signos y síntomas que se presentan en cada persona afectada son muy similares. Pero son virus totalmente diferentes, que pueden causar complicaciones si no se detectan a tiempo para recibir un tratamiento oportuno. 

En estaciones del año como invierno y otoño es más frecuente el aumento de casos de contagios por estos virus. Y dado que estamos en invierno es propicio tomar medidas para evitar contagiarse, conocer los síntomas de cada uno de estos virus y saber diferenciarlos.

Por eso, en este artículo te traemos toda la información necesaria para que sepas diferenciar uno del otro. Primero empecemos conociendo que son estos virus y cuáles son sus signos y síntomas. 

¿Qué es la influenza?

También conocida como gripe, la influenza es una enfermedad viral que afecta al sistema respiratorio. Las personas que contraen este virus pueden llegar a tener síntomas leves que desaparecen en pocos días, mientras que otras pueden llegar a tener síntomas graves y complicaciones como neumonía que pueden conllevar a la muerte. 

Signos y síntomas de la influenza 

  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Tos
  • Dolor de cabeza
  • Dolores musculares
  • Fatiga o cansancio extremo
  • Mucosidad nasal o congestión nasal
  • Dificultad para respirar
  • Diarrea y vómitos (es más frecuente en niños que en adultos)
  • Pérdida del sentido del gusto y de olfato (aunque es más frecuente en COVID-19)

¿Qué es el COVID-19?

El COVID-19 es una enfermedad que también afecta al aparato respiratorio y es causada por el virus SARS-CoV-2 perteneciente al grupo de los coronavirus. Este se detectó por primera vez en diciembre de 2019 cuando estalló un brote en Wuhan (China). Antes de esa fecha el COVID-19 era totalmente desconocido. Posteriormente para marzo del año 2020 la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el brote de COVID-19 como pandemia.

Las personas que se contagian con este virus pueden presentar síntomas leves, graves o incluso pueden ser asintomáticas, pero de igual modo pueden contagiar a otras personas sin saberlo. 

Signos y síntomas del COVID-19

  • Fiebre o escalofríos
  • Congestión nasal o goteo nasal
  • Tos
  • Dolores musculares
  • Dolor de cabeza
  • Dolor de garganta
  • Fatiga
  • Dolor de pecho o dificultad para respirar
  • Pérdida del sentido del gusto y de olfato
  • Náuseas, vómitos y diarrea.
  • Conjuntivitis

¿Cuáles son las diferencias entre el virus de la influenza y el COVID-19?

Si bien, como podemos apreciar, ambos virus comparten signos y síntomas muy similares. Es por eso que, no es posible diferenciarlos a través de ellos. Para hacer un diagnóstico certero, su médico debe indicarle pruebas de detección o exámenes de laboratorio tales como un PCR, cultivo de esputo, pruebas de antígenos, entre otros. 

Sin embargo, sí se pueden diferenciar ambas enfermedades teniendo en cuenta lo siguiente:

  • El tiempo en que tarda en aparecer los síntomas después de estar expuesto al virus. Las personas que se contagian con la influenza suelen presentar síntomas a partir del primer día hasta el cuarto día de haber estado expuesto al virus. Sin embargo, en el caso de las personas que se contagian de COVID-19 los síntomas tardan más en aparecer. Es decir que, una persona puede presentar síntomas posterior a la exposición del virus entre 2 días hasta los 14 días después.
  • El tiempo en el que se puede transmitir el virus a otras personas. Se ha demostrado que una persona contagiada con COVID-19 puede transmitirlo a otras personas por más días que los que se contagian con la influenza. En general, las personas con influenza pueden transmitirlo a otras durante 3 a 4 días después de contraer el virus. Pero las personas con COVID-19 pueden transmitirlo días antes de la aparición de los síntomas y 8 días después de presentar síntomas.
  • La manera en que se propaga. Ambas se propagan de forma muy similar, al inhalar partículas de los virus cuando una persona contagiada estornuda, tose o habla. Y también al tocar objetos contagiados con los virus y luego llevarse las manos a los ojos, nariz o boca. 

Pero, el COVID-19 es mucho más contagioso que la influenza debido a que muchas personas que lo tienen pueden tardar en presentar los síntomas o ser asintomáticas y sin saber lo pueden propagar durante mucho tiempo. Y a medida que el tiempo avanza, muchísimas personas pueden contagiarse rápidamente.

  • Las personas de alto riesgo. Cualquier persona bien sea aparentemente sana, embarazada, adulto mayor, niños, bebés, personas que padezcan de enfermedades, entre otras que lleguen a contraer el COVID-19 pueden estar en riesgo de desarrollar complicaciones que pueden conllevar a una hospitalización, dejar secuelas o incluso causar la muerte. Es decir que no existe un grupo definido con las personas que tienen mayor riesgo de enfermarse gravemente. 

Sin embargo, para la influenza si existe un grupo de personas de alto riesgo de enfermarse gravemente las cuales son: los niños menores de 5 años, los adultos mayores de 65 años, las personas hospitalizadas, las embarazadas, las personas con el sistema inmune debilitado, con enfermedades crónicas, obesas y los asmáticos. 

  • Las complicaciones. La influenza y el COVID-19 pueden causar complicaciones similares como: neumonía, insuficiencia respiratoria, síndrome de insuficiencia aguda, sepsis, entre otras. Pero, el COVID-19 puede causar otras complicaciones graves como coágulos de sangre en las venas y arterias de los órganos principales como en los pulmones, corazón, piernas o cerebro. Incluso pueden presentarse afecciones posteriores que pueden durar hasta meses en personas que se contagiaron con COVID-19.

Ahora que sabes las diferencias entre la influenza y el COVID-19, te recomendamos tomar medidas de prevención para que te protejas de estos virus en esta temporada de invierno. 

Y si has tenido recientemente síntomas de tos, fiebre, secreción nasal y dolor de cabeza lo mejor es que acudas a nuestro centro médico C-Mater Dei para que evalúen tus síntomas y detecten de forma temprana la presencia de cualquiera de estos virus. 

Allí le realizamos las pruebas de detección de estos virus con nuestra prueba Dúo a L. 590. Recuerde que acudir al médico al presentar los primeros síntomas es la clave para recibir un tratamiento a tiempo y así evitar complicaciones graves. 

Referencias:

Similitudes y diferencias entre influenza y COVID-19. 28 de sep. del 2022

Enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19) Oct. 29, 2022

Resfrío, gripe o COVID-19: tome

las medidas necesarias para

protegerse usted y a los demás. 2022

Los problemas de tiroides afectan la vida diaria y pueden disminuir la esperanza de vida. Realizarse exámenes con regularidad es importante para evitar cualquier riesgo. 

La prueba TSH, así como otras mencionadas dentro de este artículo, sirven para concretar datos sobre la tiroides. Esta última es una glándula situada en la parte inferior del cuello, justo debajo de la manzana de Adán. 

La función principal de la tiroides es secretar hormonas que regulan procesos de absorción de nutrientes dentro del cuerpo, por lo que un problema directo en esta glándula repercute en la salud general de todo el sistema. 

Puedes conocer más sobre la tiroides y sus principales afecciones dentro de este artículo dedicado a ello. 

Sin embargo, determinar el padecimiento concreto es un proceso un poco más complejo, es por ello que se realizan diversas pruebas para ello: 

● Prueba de la TSH 

● Pruebas de T4 

● Prueba de T3 

● Pruebas de anticuerpos tiroideos 

Prueba TSH: Este es un procedimiento realizado a partir de una prueba de sangre en la que se mide los niveles de la hormona tiroides. En caso de que estos sean muy altos o muy bajos se realiza un diagnóstico del estado de esta glándula. 

Este procedimiento es completamente seguro y no posee ningún riesgo a pequeño, mediano o largo plazo. Además, no requiere ningún tipo de preparación (fuera de un pequeño ayuno, si el doctor lo requiere) y puede ser realizado en su laboratorio de confianza. 

Pruebas T4: Dentro de esta prueba se busca adentrarse en aspectos específicos de las hormonas de la tiroides. En este caso, la prueba T4 (o prueba de la tiroxina) determina los niveles de la misma dentro del cuerpo. La hormona T4 regula los procesos metabólicos. 

El tener un nivel de concentración ligeramente alto de esta hormona no significa necesariamente que exista un problema directamente con la tiroides, ya que también puede aumentar en mujeres embarazadas y mujeres que estén consumiendo anticonceptivos. 

Al igual que la prueba anterior, esta es realizada a través de la sangre, por lo que no representa un riesgo para la salud de la persona, y además de un pequeño ayuno, no requiere

de ninguna preparación. 

Prueba T3: Esta prueba, por otro lado, busca determinar los niveles de triyodotironina, u hormona T3, dentro de la sangre. Esta es la encargada de regular el peso, temperatura y energía en el cuerpo. 

Es importante realizar esta prueba cuando existen síntomas de que puede existir hipertiroidismo, ya que esta hormona está altamente ligada a esta enfermedad. 

Esta prueba se realiza a partir de un análisis de sangre, y no requiere preparación previa a no ser que un especialista recomiende algún medicamento antes de la misma. 

Prueba de anticuerpos tiroideos: Esta prueba, a diferencia de las anteriores, no busca encontrar un exceso de T4 o T3 dentro de la sangre, sino que trata de identificar anticuerpos que puedan dañar la tiroides y causar un incremento o disminución en la producción de las hormonas mencionadas anteriormente. 

Según MedlinePlus (2020), estos son algunos de los anticuerpos utilizados para las pruebas: 

Anticuerpos antiperoxidasa tiroidea (TPO, por sus siglas en inglés): Estos anticuerpos pueden ser un signo de: 

Enfermedad de Hashimoto, también conocida como tiroiditis de Hashimoto: Es una enfermedad autoinmunitaria y la causa más común del hipotiroidismo. Hipotiroidismo significa que la tiroides no produce suficientes hormonas tiroideas. 

Enfermedad de Graves: También es una enfermedad autoinmunitaria y la causa más común de hipertiroidismo. Hipertiroidismo significa que la tiroides produce demasiada cantidad de ciertas hormonas tiroideas. 

Anticuerpos antitiroglobulina (Tg): Estos anticuerpos también pueden ser un signo de la enfermedad de Hashimoto. La mayoría de las personas con enfermedad de Hashimoto tienen niveles altos de anticuerpos Tg y TPO. 

Anticuerpo antirreceptor de la hormona estimulante de la tiroides (TSH, por sus siglas en inglés):Estos anticuerpos pueden ser un signo de la enfermedad de Graves. 

Al ser una prueba de sangre, esta tampoco requiere de ninguna preparación previa. 

Es importante saber reconocer síntomas de problemas en la tiroides antes de que escalen a algo más grande. Todos los procedimientos a realizarse son completamente seguros, y la preparación depende de qué se quiera hacer y las recomendaciones del doctor. 

Recuerda que un diagnóstico a tiempo puede llegar a salvar tu vida.

Fuentes: 

https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/hypothyroidism/symptoms-causes/ syc-20350284 

https://www.niddk.nih.gov/health-information/informacion-de-la-salud/pruebas-diagnos ticas/pruebas-tiroides 

https://medlineplus.gov/spanish/thyroidtests.html https://medlineplus.gov/spanish/pruebas-de-laboratorio/prueba-de-tiroxina-t4/ https://medlineplus.gov/spanish/pruebas-de-laboratorio/pruebas-de-triyodotironina-t3/ https://medlineplus.gov/spanish/pruebas-de-laboratorio/anticuerpos-antitiroideos/


Muchos problemas dentro de la tiroides pueden derivar en cambios en el peso y ritmo
cardíaco, por lo que conocerla puede ayudar a prevenir futuras enfermedades.
La tiroides es una glándula con forma de escudo que se ubica debajo de la manzana de Adán
en la parte posterior del cuello, etimológicamente esta proviene del griego thyreos y eidos,
significa forma de escudo.


Esta es la encargada de regular una gran diversidad de complejos procesos dentro del cuerpo
humano, entre ellos la quema de calorías y el ritmo de nuestro corazón. Es por ello que
cualquier problema derivado de la tiroides puede derivar en un aumento o disminución de
peso, así como problemas cardíacos.


Similar a muchos de los padecimientos existentes dentro del cuerpo humano, es importante
reconocer que los problemas dentro de la tiroides están fuertemente ligados a un factor
genético, por lo que conocer el historial médico de padres y abuelos puede ayudar a prevenir
futuras complicaciones.


Dentro de los principales problemas que podrían presentarse dentro de esta glándula se
pueden encontrar:


● Bocio (Agrandamiento de la tiroides)
● Hipertiroidismo
● Hipotiroidismo
● Cáncer de tiroides
● Nódulos
● Tiroiditis


Las complicaciones más comunes de la tiroides son el hipertiroidismo y el hipotiroidismo. El
primero es la producción excesiva de hormona tiroidea, lo que deriva en una pérdida de peso
nerviosismo excesivo, Insomnio, palpitaciones y cansancio inexplicable; y por otro lado el
último genera un efecto contrario, es decir que se produce menor cantidad de hormona de la
que el cuerpo necesita, lo que causa fatiga, sensibilidad al frío, aumento de peso e hinchazón
en la cara.


En ambos casos es necesario reconocer los síntomas y hablarlo con un especialista para tener
una respuesta concreta. Los exámenes a realizarse para detectar anormalidades en la tiroides
incluyen:
● Prueba de la TSH
● Pruebas de T4
● Prueba de T3

● Pruebas de anticuerpos tiroideos
● Ecografía
● Exploración (gammagrafía) de la tiroides
● Prueba de absorción de yodo radiactivo


Puedes revisar nuestro artículo sobre algunas de estas pruebas para saber en qué consisten y
saber cuál se acomoda más a tu caso.


¿Existe alguna forma de cuidar la tiroides?
Una de las principales formas de cuidar esta glándula sumamente importante es llevar una
alimentación adecuada y tener buenos niveles de yodo en el sistema. Así mismo, es
importante reconocer síntomas que puedan determinar cualquier problema, sin dejarse llevar
por el miedo, y realizar exámenes de rutina con un doctor para verificar el estado de la
misma.


Fuentes:

https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/hypothyroidism/symptoms-causes/syc-20350284#

https://medlineplus.gov/spanish/thyroiddiseases.html
http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S1561-29532004000100004&script=sci_arttext&tlng=pt
https://scielo.isciii.es/pdf/pap/v11s16/original4.pdf
https://www.husi.org.co/el-husi-hoy/como-cuidar-su-tiroides
https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/hipertiroidismo

Según la Asociación Americana de la Tiroides el Hipotiroidismo significa que la glándula tiroides no puede producir suficiente hormona tiroidea para mantener el cuerpo funcionando normalmente. 

La hormona estimulante de la tiroides también llamada TSH, hace que la tiroides produzca y libere tiroxina (T4) y triyodotironina (T3), esenciales para mantener el metabolismo de su cuerpo, es decir la velocidad a la que su cuerpo transforma los alimentos que ingiere en energía y la utiliza, también mantiene su corazón y funciones digestivas, control muscular, desarrollo cerebral y mantenimiento óseo

Los síntomas de Hipotiroidismo generalmente se desarrollan lentamente y es posible que no se dé cuenta de que tiene un problema médico durante varios años.

¿Quién tiene mayor riesgo de padecer Hipotiroidismo?

  • Ser mujer
  • Mayor de 60 años 
  • Historia familiar de enfermedad tiroidea
  • Enfermedad autoinmune, como Diabetes tipo 1 o enfermedad celíaca o que afecte las articulaciones como artritis reumatoide
  • Haber sido tratado con yodo radiactivo o medicamento antitiroideos
  • Haber recibido radiación en cuello o tórax superior
  • Tener una cirugía de tiroides (tiroidectomía parcial)
  • Haber tenido un bebe en los últimos 6 meses
  • Síndrome de Turner 

Qué síntomas incluyen:

  • Cansancio
  • Fatiga
  • Cara hinchada 
  • Niveles elevados de colesterol en sangre
  • Sensibilidad al frío
  • Aumento de peso
  • estreñimiento
  • Depresión
  • Movimientos lentos y pensamientos
  • Dolores musculares y debilidad
  • Calambres musculares
  • Piel seca y escamosa
  • Glándula tiroides agrandada (bocio)
  • Cabello y uñas quebradizas
  • Pérdida de la libido (deseo sexual)
  • Dolor, entumecimiento y sensación de hormigueo en la mano y los dedos (síndrome del túnel carpiano)
  • Periodos menstruales irregulares o periodos abundantes

¿Cómo se diagnostica el hipotiroidismo?

Para el diagnóstico de esta enfermedad el médico realizará un examen físico para buscar cambios que indiquen alteraciones en la glándula tiroides, tales como piel seca, hinchazón, reflejos musculares más lentos y un ritmo cardíaco más lento. 

¿Qué examen debo realizarme para saber si tengo hipotiroidismo?

Se realizan exámenes de sangre, en donde encontramos dos tipos de prueba: Prueba de TSH Y prueba de T4. Los cambios en la TSH (Hormona estimulante de la tiroides) pueden servir como un “sistema de alerta temprana”, que a menudo ocurren antes de que el nivel real de hormonas tiroideas en el cuerpo sea demasiado alto o bajo.

¿Qué tipo de hipotiroidismo existe?

Existen dos tipos de hipotiroidismo: hipotiroidismo primario e hipotiroidismo secundario. La prueba de TSH sirve también para poder diferenciar estos dos tipos. Si los niveles de TSH están elevados y los niveles de T4 reducidos indica hipotiroidismo primario y cuando ambos niveles están disminuidos hablamos de hipotiroidismo secundario.

 Cada tipo de hipotiroidismo tiene un manejo diferente, por lo cual es de vital importancia diferenciarlos.

Referencias:

  1.  Hypothyroidism (Underactive). American thyroid association. Optimal thyroid Health for all. https://www.thyroid.org/hypothyroidism/ 
  2. Underactive thyroid (hypothyroidism). NSH (Servicio Nacional de Salud de Reino Unido). 2021. https://www.nhs.uk/conditions/underactive-thyroid-hypothyroidism/symptoms/ 
  3. Hypothyroidism (Underactive thyroid). Mayo Clinic. 2020 https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/hypothyroidism/symptoms-causes/syc-20350284 

Hypothyroidism (Underactive Thyroid). National Institute of Diabetes and digestive and kidney diseases NIH. 2021. https://www.niddk.nih.gov/health-information/endocrine-diseases/hypothyroidism#commonm

Después de la pandemia del coronavirus, entendimos que no todas las personas responden igual a una infección.

Mientras algunos no parecen siquiera enfermos, otros pueden complicarse de manera grave.

Algo similar ocurre con las infecciones urinarias.

A pesar de que, en mujeres en edad fértil, la cistitis es una infección muy común y que rara vez se complica, hay otros grupos de personas en las que una infección urinaria puede tener serias consecuencias.

En estos casos, la consulta temprana es vital y puede evitar hospitalizaciones y muertes.

¿Qué es una infección urinaria?

Es una enfermedad producida cuando las bacterias de la piel, el colon o los alrededores de las vías urinarias entran en la orina y se multiplican.

Es más común en mujeres porque el conducto de salida de la orina desde la vejiga (uretra) es muy corto y se encuentra muy cerca de la vagina y el ano.

Así, fácilmente la orina se expone a las bacterias del flujo vaginal o de la materia fecal.

En épocas de cambios hormonales como la menopausia o el embarazo, la vía urinaria cambia y es más fácil tener infecciones.

Las infecciones urinarias bajas (en vejiga y uretra) son mucho más frecuentes que las altas (afectan los riñones).

¿Cómo se diagnostica una infección urinaria?

Se sospecha una cistitis en cualquier persona con sensación de ardor o quemazón al orinar, dolor abdominal bajo, orina con sangre, ganas de orinar con frecuencia y poca cantidad cada vez.

En personas de bajo riesgo, se puede tratar la infección sin necesidad de tomar exámenes.

Si hay dolor en la parte baja de la espalda, fiebre, vómito o signos de enfermedad grave, se sospecha una infección del riñón y los exámenes y tratamientos se harán de manera prioritaria en un hospital.

El examen más común que se solicita es el de orina simple (parcial de orina o uroanálisis) que puede mostrar signos de la infección y otras alteraciones.

La confirmación de una infección urinaria siempre se hace con un urocultivo, aunque este es un examen que no se hace de rutina, sino por lo general en infecciones urinarias más complicadas o como seguimiento para confirmar que el tratamiento antibiótico tuvo éxito.

En el urocultivo se determina exactamente cuál es la bacteria causante de la infección y cuáles antibióticos sirven para eliminarla.

Para que los exámenes sean confiables es muy importante tomarlos adecuadamente. 

Es fundamental el aseo genital con agua, orinar primero en el inodoro un poco y luego sí recoger la muestra en el recipiente estéril destinado para ello sin tocar con los dedos ni el interior ni el borde porque las bacterias de las manos pueden contaminar la muestra de orina.

¿Cuándo preocuparse por una infección urinaria?

Los grupos de especial cuidado al hablar de infecciones de las vías urinarias son:

  • Niños
  • Mujeres embarazadas
  • Hombres
  • Personas con demencia
  • Cualquier persona con infecciones urinarias que repiten

Infecciones urinarias en niños

Es muy probable que un bebé de menos de seis meses con infección urinaria tenga que ser tratado en el hospital. 

Los menores de dos meses con seguridad lo necesitarán porque presentan un alto riesgo de presentar infecciones del riñón y graves complicaciones.

Es una infección difícil de diagnosticar porque a veces solo es un bebé que llora mucho y tiene fiebre sin problemas muy obvios en la orina. 

Por esto, puede ser tratada como otra infección, respiratoria por ejemplo, y no dársele la importancia suficiente.

Siempre se debe hacer diagnóstico y seguimiento con urocultivos en niños pequeños y hacer toma de ecografía de vías urinarias y tal vez otros exámenes para descartar malformaciones del riñón o una enfermedad llamada reflujo vesicoureteral (la orina se devuelve desde la vejiga hacia arriba) que serían la causa de la infección.

Infecciones urinarias en el embarazo

En el embarazo, las infecciones urinarias son peligrosas porque aumentan el riesgo de hospitalizaciones por pielonefritis (infección del riñón), parto prematuro, bajo peso del recién nacido y ruptura prematura de membranas (las membranas que protegen al bebé se rompen antes del parto aumentando el riesgo de infecciones).

Todo esto conlleva el problema adicional de aumentar las hospitalizaciones y el riesgo de muerte tanto de la madre como del bebé.

Por eso, en embarazadas se solicitan los exámenes de orina (uroanálisis y urocultivos) en varias oportunidades, sobre todo en los primeros tres o cuatro meses y cerca del parto.

Un examen de orina con signos de infección, incluso si la mujer no presenta ningún síntoma, se trata como una infección en el embarazo.

Infecciones urinarias en hombres

En los hombres es más difícil que se presente una infección urinaria porque la uretra es más larga y es menos probable que las bacterias lleguen a la orina.

Por eso, además del tratamiento rápido para impedir la progresión de la infección hacia el riñón, es importante averiguar si existe una posible obstrucción del flujo normal de orina en especial si se presenta dolor abdominal bajo.

Las causas más frecuentes de esta obstrucción son el aumento de tamaño de la próstata, la estrechez uretral (por infecciones de transmisión sexual previas o uso de sondas para extraer la orina, por ejemplo), cálculos urinarios. 

También se deben descartar enfermedades que disminuyan las defensas naturales del cuerpo como la diabetes, por ejemplo.

Infecciones urinarias y demencia

La demencia más conocida es la de Alzheimer, pero existen muchas otras condiciones similares en las cuales la persona presenta pérdidas importantes de memoria, desorientación y otras formas de deterioro mental.

En estos casos, es difícil el diagnóstico de infección urinaria porque el paciente no está consciente de lo que es normal o no y puede fácilmente pasar por alto los síntomas.

Además, como la mayoría de personas con demencia son ancianos, por lo general las defensas del cuerpo están disminuidas y es raro que se presenten signos claros de infección como la fiebre.

A veces, la única manera de sospechar que una persona con demencia tiene una infección urinaria es porque su estado mental se altera: se agitan más, tienen alucinaciones y, en general, empeoran de repente.

Infecciones urinarias recurrentes

En todos estos grupos suele haber infecciones urinarias a repetición porque hay factores de riesgo asociados.

Es clave hacer seguimiento con uroanálisis y urocultivos constantes para evitar que los riñones sufran proporcionando el tratamiento antibiótico acertado y completo a tiempo, si es necesario por tiempo prolongado.

En mujeres sin estos factores de riesgo, a veces se presentan infecciones urinarias recurrentes que deberían tener seguimiento por un urólogo para descartar complicaciones de salud nuevas.

El objetivo en todos los casos es curar la infección e impedir el daño del riñón.

Referencias

MedlinePlus Infección urinaria en niños

Infecciones del tracto urinario (para Padres) – Nemours KidsHealth

Manual MSD Infección urinaria en lactantes y niños

NIDDK NIH Infección de vejiga en niños

Manual MSD Infección urinaria en embarazo

MD SAUDE Infección urinaria en el embarazo: riesgos y tratamiento

Infección de la vejiga en los hombres: ¿Cuáles son los síntomas?

Infecciones de las vías urinarias en los hombres

Consecuencias conductuales de la infección de orina en personas con alzheimer y otras demencias

La demencia altera los síntomas de la infección urinaria

Salusmayores Infección de orina y demencia

Elsevier Infección urinaria recurrente en mujeres

Cistitis crónica: ¿hay una cura?

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